Flor y canto*
Ernesto Carbajal
Mis amigos se disecaron
mi princesa retrocedió
y los xoloitzcuintles la devoraron:
se chuparon hasta sus huesos.
Sufro por mi hija ausente
en el vientre de mi tacto
mis padres envejecen
y mis hermanos están lejos.
Mi abuela, mi único amuleto;
duerme ya en la eterna noche
cubre su alma con sarape de tierra y lodo.
Mi nagual desintegra sus alas cerca del sol
una lengua primitiva florece y cuelga de mi boca
permaneció oculta, enmudecida en décadas.
Semejante es mi corazón a una pluma de quetzal
un acacalotl en medio del día
una pantera que se asoma en lo oculto del tlacolol.
Mi lugar es el de un pequeño dios prehispánico
olvidado en un solitario y empedrado rincón
que a tientas anda y se conduce entre lamentos,
no hay para mí, fuego ni copal.
Con el vacío perfecto de la quietud del cosmos interno
como un dardo atravesando en mi corazón;
lentamente apago los ojos.
El dolor es el ritual del crecimiento
flor y canto son mi escudo:
anestesia que evade los dolores del mundo.
* Poema de El Cristo emplumado (inédito)
Ernesto Carvabal (Chilpancingo, Guerrero, México, 1990). Artista plástico, escritor y poeta. Como pintor, su trabajo es allegado a la narrativa de lo prehispánico. Como poeta busca lo místico en las imágenes de los antiguos dioses mexicanos, a través de un sincretismo espiritual que va del pensamiento budista a la creencia religiosa del catolicismo.